Aumenta la ingesta de líquidos, mínimo 2 litros de agua diarios

Esto no significa que bebas mucha más agua, leche o bebidas vegetales de lo normal, pero sí que intentes nutrirte con alimentos más frescos y ricos en agua para así mantener tu cuerpo bien hidratado y reducir el riesgo de sufrir deshidratación o hipotensión por las altas temperaturas.

No abuses de las comidas copiosas

Las comidas copiosas, aumentan la cantidad de sangre en la zona abdominal, así como el consumo de líquidos para su digestión, lo que en épocas de calor resulta más pesado.

Cuanto más fresco y huyendo de lo procesado y lo preparado, mejor. Por ejemplo, si te haces una ensalada o compras unas espinacas, que no esté ya preparada, suelen conservar mejor sus vitaminas y nutrientes cuanto más recientes y menos procesos (envasado, transporte, etc.) hayan sufrido.

Cuanto más fresco, mejor

A diferencia de lo anterior, esto va en relación con tu poder de “innovación” o de adaptación para comer alimentos que te ayuden a mantener la temperatura corporal baja y/o refrescarte. Con esto podemos encontrar: Granizados, helados, licuados, macedonias de frutas, etc. que SIEMPRE tienen su versión saludable y artesanal (e incluso, si te ves con ganas, casera), sólo hay que salir a buscarla.

Aumenta el consumo de frutas

El color de la fruta indica los antioxidantes y tipos de vitamina que tienen (por lo tanto, cuantos más colores ingieras, mejor y más cuidado y protegido estarás), por otro lado es más barata en verano que en invierno, por la mayor producción que se da de casi todas ellas de manera natural.

Entonces, a qué esperas… ¿Qué mejor excusa hay para probar todas las que puedas y mezclarlas a lo lardo del día? Es un buen momento para aprovechar de algunas de ellas como el melón, sandía, cerezas y melocotones.

No olvides hidratarte bien, antes, durante y post entrenamiento

La pérdida de líquidos a causa de las temperaturas será mayor durante y después del ejercicio, por lo que siempre vendrá bien tener una reserva extra de líquidos y una reposición constante de los mismos.

NO OLVIDES COMBINARLOS CON ELECTROLITOS (sales minerales) para mantener una correcta asimilación de los mismos y no caer en la famosa “Hiponatremia”.

Entrena en las primeras o últimas horas del día

Sobre todo si estás pensando en entrenar al aire libre, ya que las temperaturas pueden provocarte una mala situación (golpe de calor, corte de digestión, insolación, etc.) si no controlas el momento, el lugar y la temperatura a la que haces el ejercicio físico. Sería una buena alternativa entrenar en un lugar bien ventilado y con una temperatura y humedad más estables y medias que altas. De lo contrario, puede ser contraproducentes.

Es un buen momento para probar nuevos deportes

Si tienes la posibilidad, entrenes o no el resto del año, aprovecha para realizar actividades en el agua (que aporten variedad en el entrenamiento) que, con todos los avances e innovaciones, ¡será por modalidades! Por ejemplo: Nadar, Aquazumba, Ejercicios en la piscina, correr en la playa (dentro o fuera del agua) y practicar deportes acuáticos (KiteSurf, etc.) sería una gran alternativa.

Aprovecha para moverte algo más. Busca lugares nuevos, tu cuerpo lo agradecerá

El verano suele coincidir con tener más tiempo de descanso y relajación para toda la familia. Una buena alternativa a tu sedentarismo anual es buscar planes en familia que sumen movimiento y, por lo tanto, salud a tu vida. Por ejemplo, hacer piragüismo en familia, ir caminando a ver el amanecer o el atardecer en la playa, hacer una ruta por el bosque, ir en busca de cascadas o pozas naturales para bañarse, serían grandes alternativas para sumar vida a tus años, calidad a tus vacaciones y movimiento a tus días.

¡No todo va a ser tirarse en la tumbona! Activateeeeeeeeeeeeee

Para finalizar. Ojo con los Aires Acondicionados

Intenta que no incidan directamente sobre ti, y que no estén muy fríos. Trata de utilizar mejor ventiladores, y si no es suficiente o no tienes la posibilidad, intenta que no haya cambios de temperatura muy bruscos sobre tu cuerpo para que no tengas la mala suerte de coger un catarro en verano.

Seguro que si llevas a cabo estas diez recomendaciones, tendrás un verano de diez en cuanto a la salud física y vital se refiere. Y ahora… ¡A disfrutar de la comida y del verano!

Por cierto,….

¿Dietas para perder peso? Mejor, ven a Nutrisalia.

Con la llegada del buen tiempo y en especial el verano, muchas personas se plantean perder “esos kilos que sobran”.

Es en esta época cuando aparecen las llamadas “Dietas milagro” (dietas muy hipocalóricas, sin ningún rigor científico, no tienen el efecto que prometen y pueden llegar a perjudicar seriamente la salud). Para nada recomendables.

Siempre que pretendas perder peso, debes acudir a un dietista –nutricionista. Recuérdalo. Nunca hagas caso de Instagram, You Tube u otros canales.

Con la salud, no se juega. Te lo dice Nutrisalia.

¿Y ahora, te vienes a Nutrisalia?

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